Bellingham firma el 2–2 final tras un golazo de Álvaro Rodríguez; Febas y Peña lideran el empate del Elche

El Madrid de Xabi Alonso consiguió rascar un empate en el Martínez Valero tras un partido lleno de altibajos. Al conjunto blanco le faltó verticalidad y profundidad en la primera mitad del encuentro, que terminó con un 1-0. Reaccionaron los blancos con un primer gol de Huijsen, pero la alegría no duró mucho tras un golazo de
Álvaro Rodríguez que devolvía la ventaja a los locales. Finalmente y gracias a Bellingham, el Madrid igualó el marcador 2–2. Sumaron un punto cada equipo en un choque en el cual Febas y Peña destacaron para los franjiverdes y que evidenció las dificultades del Madrid, pero también su capacidad de reacción bajo presión, con ese punto que les mantiene líderes en la tabla.
Peligro a ambos lados
La primera parte del encuentro fue un intercambio constante de llegadas, con ambos equipos pisando el área y generando oportunidades de peligro. El 11 inicial del Madrid no dió sus frutos, con una dinámica negativa marcada por la falta de profundidad en el campo. Por su parte, Aleix Febas lideró a un Elche con criterio y
movilidad, siendo el principal generador de juego, mientras que una gran actuación de Iñaki Peña mantenía la portería local a salvo.
El 1–0 inicial llegó tras una acción en la que Aleix Febas encajó por pocos centímetros el balón dentro de la portería de Courtois. Tras el descanso, Xabi Alonso respondió con un triple cambio, retirando a Ceballos, Fran García y Rodrygo e introduciendo a Vinícius, Valverde y Camavinga, en una búsqueda desesperada de más energía y verticalidad en ataque. El empaté llegó después de que Huijsen aprovechase el roce de cabeza de Bellingham en un centro, devolviendo la esperanza al Madrid.
Despertar local
El duelo continuó abierto y tan solo 6 minutos después, Álvaro Rodríguez, que acababa de entrar al campo, firmó un golazo que volvió a poner al Elche por delante. La defensa blanca no pudo detener al jugador y el guardameta no pudo evitar el tanto. El partido parecía inclinarse hacia los locales, pero los blancos no se
rindieron y Bellingham marcó el empate tras haberla tocado Mbappé. Con el segundo gol, el Madrid buscó mantener viva la iniciativa, aunque siguió mostrando carencias a la hora de generar oportunidades y mantener la presión. El Elche se mantuvo sólido y llegó el pitido final, que reflejó un partido de ida y vuelta
en el que el Madrid supo demostrar su capacidad de reacción y resiliencia, pero que también evidenció la necesidad de más verticalidad y profundidad. Por su parte, el Elche demostró que, en su año de ascenso, puede ser peligroso y competitivo, con jugadores clave como Febas y Peña marcando la diferencia en
momentos críticos.