El Madrid alterna buenas fases y sufrimiento para superar a una Juventus valiente en el Bernabéu.

El Real Madrid sumó su tercera victoria en Champions League en 3 partidos ante la Juventus (1-0) en el Bernabéu, aunque volvió a dejar sensaciones mezcladas. El equipo de Xabi Alonso tuvo minutos de muy buen fútbol, especialmente cuando Güler tomó el mando del partido, pero también momentos de desconexión y sufrimiento que mantuvieron el resultado abierto hasta el final pese al gol de ventaja del 57’. Entre Vinicius, Güler, Bellingham y Courtois construyeron un triunfo más trabajado de lo esperado.
Juventus al acecho
La Juventus salió sin miedo. Lejos de encerrarse desde el inicio, el conjunto italiano entendió rápido que el Madrid no atraviesa un buen momento de autoridad y se atrevió a jugar cerca del área blanca. Durante muchos minutos el equipo de Xabi Alonso se mostró espeso con el balón y demasiado permisivo sin él, dejando que la Juve creciera alrededor de Courtois, que, una vez más, salvó al equipo.
Ahí apareció el portero belga. Primero sosteniendo al Madrid con varias intervenciones de muchísimo nivel y después firmando la parada de la noche ante Vlahovic, lanzándose abajo con una rapidez impropia de un guardameta de 2 metros de altura. San Courtois evitó que el partido se complicara antes de tiempo y volvió a recordar que sigue siendo el gran seguro de este equipo.
El (medio) despertar del Madrid
El Madrid fue despertando poco a poco gracias a Güler. El turco aceleró la circulación y logró conectar a Vinicius y Bellingham con más frecuencia. Con el brasileño más participativo y Tchouameni recuperando balones arriba, el conjunto blanco empezó a encerrar a la Juventus.
El gol llegó ya en la segunda mitad y nació precisamente desde Vinicius. El brasileño apareció por la izquierda, dejó atrás a varios defensores con una acción llena de talento y provocó una jugada que terminó con Bellingham cazando un rechace dentro del área para marcar el único tanto del encuentro, apareciendo donde nadie lo esperaba.
Irregulares
El problema para el Madrid es que sigue sin cerrar los partidos. Tras el 1-0 tuvo opciones para sentenciar, pero dejó viva a la Juventus y acabó sufriendo otra vez en los últimos minutos. Militao y Asencio tuvieron que corregir varias acciones defensivas mientras Courtois seguía sosteniendo al equipo.
Al final, victoria y los tres puntos han sido para un Madrid todavía irregular, capaz de mostrar momentos de gran fútbol y otros de demasiada fragilidad. Xabi Alonso sigue buscando el equilibrio perfecto, pero mientras tanto el equipo continúa avanzando en Europa.